Instrucciones para ponerse una camisa
En "El Arte y la Nada" afirmé que conocemos el medio ambiente con todo el
cuerpo. Me basé en un extraordinario libro de Maurice Merleau-Ponty.
Alguien me preguntó extrañado: ¿Cómo puede uno conocer con el cuerpo?
Como respuesta, considere usted las siguientes instrucciones.
Dar instrucciones para ponerse una camisa debería estar entre los más engorrosos problemas. Una camisa, es un
objeto in-forme, quiero decir que no tiene forma; no así una cuchara, la cual es tan simple que nunca pierde su
forma y uno la puede mirar y comprender cómo ella es sin mayores dificultades.
Para fabricar una camisa se usan unos moldes que deben ser plegados mediante costuras muy complejas.
La camisa resultante, no obstante, parte siendo un objeto informe, difícil de observar; para dejarlo sobre una
mesa, hay que tener cuidado, ya que fácilmente se puede confundir con un andrajo. Mucha gente se ha preocupado
de desarrollar métodos de planchado que permitan guardarla, adquiriendo una apariencia de orden. En consecuencia,
mi pregunta es ¿Cómo llegamos a conocer una camisa? ¿Cómo conocemos algo que no tiene forma?
Examinemos por un momento, el caso de la cuchara. Tomar sopa también es un arduo problema para un niño; pero por
una razón distinta, ya que la cuchara es un objeto simple en el sentido que mantiene su forma y permite
examinarlo con la vista. El problema surge en el transporte de la sopa, con la cuchara, hasta depositarla dentro
de la boca; pero no requiere usar el cuerpo para conocer su forma como ocurre con una camisa.
La camisa, como concepto, nos permite conocer las muchas camisas que poseemos y las camisas que tienen otras
personas. También podemos distinguir nuestras camisas de aquellas otras que están a la venta; pero a todas les
llamamos "camisas". Las primeras camisas que conocimos seguramente nos las mostraron nuestros padres, quienes
deben habernos explicado cómo se usan y sin duda que nos ayudaron a ponérnoslas. En mi caso, recuerdo que no fue
nada fácil. Tampoco me fue fácil poner las primeras camisas a mis hijos; a ellos en particular, les costó tener
que percibir la camisa sin la vista, sino con el cuerpo. Uno toma la camisa y la observa con el propósito de
poner primero el brazo derecho en la manga derecha. Los niños suelen confundirse, ya que no perciben bien con
las manos. La mano derecha, del brazo derecho es la que explora el interior de la manga derecha, mientras la
mano izquierda debe sujetar la camina desde el hombro derecho y tirar mientras la mano derecha avanza por el
interior de la manga derecha. Etcétera. La gente experimentada en ponerse camisas ya conoce este procedimiento
y le parece tan natural como tomar sopa con una cuchara.
Así, la única manera de conocer -al menos las camisas-, es por medio del cuerpo; que es lo que yo quería
demostrar.
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