El símbolo Che
Con seguridad, esta fotografía, tomada el 5 de Marzo de 1960, un día
algo frío, cuando el Che participaba en el acto de despedida del
duelo por las víctimas del sabotaje del barco francés "La Coubre" es
la que más se ha reproducido en todo el mundo. Con ella se creó un
ícono de un humano de carne y hueso, adorado por mucha gente y
odiado por otros tantos.
Alberto Díaz Gutiérrez (Korda) forma parte de una obra de arte colectiva. Murió a los 72 años,
teniendo el privilegio de escribir en vida lo siguiente:
"… tuve la suerte de hacer esa foto y dejar algo a la humanidad; no dejo grandes
palacios, yates, ni otras cosas, dejo una muestra de mi trabajo en mi paso por
este mundo.
En los ojos del Che, en su mirada, en ese momento está dibujado, pintado, escrito
todo su carácter. Es más que un sueño, es la lucha de un ser humano por las cosas
que cree hasta el final de su vida; no es un sueño esas cosas que él pensó son
reales, y qué nos queda a los seres humanos sino luchar por las cosas que creemos.
Es lo único que le da un contenido a tu vida.
Lo lindo de la vida es dedicar tu esfuerzo, lo poquito que tú puedes hacer a
ayudar a los demás, y el Che hasta el final de su vida hizo eso. Para mí es un
héroe inmortal y la historia lo seguirá recordando así."
La fotografía tomada por Korda, permitió fortalecer la idea de Ernesto Guevara como un ícono;
imagen que se hizo más famosa que la Gioconda, la que hasta la fecha era el ícono absoluto
del arte.
Se dice que ese día, Korda tomó solamente dos fotografías al Che Guevara.
La fotografía en sí no tendría ni el más mínimo valor si no hubiera existido un grupo de
pertenencia que la protegió, la ungió y le dio el significado que tiene, convirtiéndola en un
arquetipo más del conocimiento humano.
|